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Si
llevas pequeños trozos de plástico circular enganchados con un alfiler
a la ropa eres “chapero”. No te ofendas (en el buen sentido de la palabra...), las chapas son obras de arte.
Y es que son muy pocos los objetos que pueden decir tanto en tan
escasos milímetros. Desde creencias a disconformidades, las chapas
albergan cualquier tipo de mensaje. Es un medio de expresión que,
aunque existe desde hace tiempo, si mantiene vigente y con ganas de
seguir viviendo
Las chapas, o button badges
en inglés, son insignias hechas de plástico o metal, normalmente
circulares, cuyo diámetro varía de los 25 a los 75 milímetros.
Generalmente llevan un alfiler en la parte posterior para sujetarlas,
en sitio visible al atuendo, ya sea la solapa del abrigo o la mochila.
También las chapas pueden tener un imán, una pegatina o un clip.
Existen otras insignias con las que adornar la ropa como los pins, que
ya tuvieron su momento, los broches y los colgantes; pero ya sea por el tamaño, por la moda o por el precio, no tienen la misma aceptación que las chapas. Éstas son baratas, atractivas, llenas de colorido y se han convertido en una de las maneras más populares de promoción.
Las chapas son un mecanismo fácil para comunicar al mundo las
preferencias de cada uno. Decir que nos gusta o mostrar cual es nuestro
candidato o grupo rock favorito o sea las chapas son para comunicar.
No sólo dan a conocer las aficiones musicales. Las primeras chapas se
fabricaron en Roma en el siglo XII para los peregrinos y la imagen que
llevaban era de San Pedro y San Pablo.
En el siglo XIX, se festejaron los sesenta años en el trono de la reina
Victoria I de Inglaterra mediante el reparto de chapas con su rostro
por todo el Imperio Británico. Fue la primera vez que se usaron en Gran
Bretaña. Mientras en Estados Unidos, con la invención de los materiales
derivados del celuloide por parte de John Wesley Hyatt, empezaron a
fabricarse en masa, como alternativa a los costosos medallones y
colgantes.
Ya en el siglo XX, en la década de los
60, el monopolio pasó a manos de los jóvenes. El apartado de historia
de la web Wearitwithpride.com cuenta que los estudiantes las comenzaron
a fabricar y a colgárselas porque John Lennon
las usaba, haciendo mítica la famosa Listen to this button. Y más
tarde, en los 80, porque los Sex Pistols transmitían sus mensajes a
través de ellas. La música dicta la moda pero, en la actualidad, las
chapas han trascendido a otros ámbitos e, incluso, se han utilizado
para informar sobre la talla de sujetador de las vendedoras de una
tienda danesa de lencería.
Muchas de las imágenes
que nacieron con las chapas se han convertido en iconos globales,
propagándose a otros formatos como camisetas, banderas, pancartas o
pegatinas. La famosa cara Smiley es un ejemplo. Creada en Estados Unidos a finales de los 60, tenía dos acepciones: “Have a nice day” y “Smile, Jesus love you”.
A partir de ahí, el significado ha ido cambiando hasta asociarse con el
consumo de drogas. Otra chapa famosa, que se convirtió en sinónimo d
Campaign for Nuclear Disarmament (CND), que simboliza la oposición a
las armas nucleares surgió con una chapa. Fue creado en 1958 por Gerald
Holtom, adaptando las letras N y D del código naval para crear las tres
rayas blancas. Fue Eric Austin el que fabricó la chapa con arcilla
blanca pintando el símbolo en negro, repartiéndolas con una breve
inscripción que decía que en caso de Guerra Nuclear sería uno de los
pocos objetos humanos que no se desintegraría, como cuenta Designboom.
En la actualidad los valores que se manifiestan en las chapas siguen
siendo los mismos, pero el foco de atención recae sobre otros
conflictos, convirtiéndose en objetos de persuasión y propaganda. Las
elecciones americanas mueven millones de dólares en productos de
merchandising y, entre ellos, las chapas son una forma más de dar a
conocer las simpatías políticas de cada uno. Irregulartimes es una
página que vende chapas anti-Bush y en E-bay una subasta muy visitada
es la de chapas pro-Bush.
También son una forma de expresión artística, ya que unen creatividad y
diseño. El museo virtual Labor Arts expone chapas y la galería de arte
So&So’s las vende en ediciones limitadas diseñadas por sus
artistas.
Pero lo que realmente triunfa es el diseño personalizado y que sean los
propios usuarios los artistas. Éstas chapas se encuentran entre las más
vendidas. La empresa chile diloconchpitas.cl recibe el diseño que la
gente les manda y, rápidamente, se lo devuelven convertido en chapa. En España a través de www.chapea.com lideramos el sector de las chapas tanto personalizadas, promocionales y publicitarias así como la venta de recambios y máquinas para hacer chapas.
Para los fervientes “chaperos”,
o simplemente para hacer negocio, para celebraciones, conmemoraciones, marchas y un gran etcetera las chapas personalizadas pueden ser la mejor opción.
Nuestra web se dedica de manera profesional a la venta de este producto. CHAPAS CHAPAS CHAPAS CHAPAS…
Es una realidad que los 80’ han vuelto y, con ellos, la música, la
ficción y la moda. Las chapas, a pesar de que su historia viene de más
lejos, se asocian a esta época. Ahora las chapas son también una forma
de expresión y de identidad cómoda, barata y visible: las chapas son
poderosas. Cada opinión, cada grupo musical y cada tendencia tienen la
suya propia, así como las películas más famosas de la historia del
cine, los lemas más divertidos y las reclamaciones políticas. Una
pequeña chapa para el hombre significa un gran mensaje para la
humanidad.
(proporcionado por valorizate.cl)
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